Xochimilco más allá de la trajinera
Xochimilco más allá de la trajinera

Xochimilco más allá de la trajinera: todo lo que no sabías que podías hacer

Xochimilco. La palabra lo dice todo — y al mismo tiempo no dice nada. Porque la mayoría de la gente cuando escucha Xochimilco piensa en trajineras, en cerveza, en cumpleaños ruidosos y en esa foto que te tomaste hace años con un sombrero de colores. Y sí, todo eso existe y tiene su encanto.

Pero Xochimilco más allá de la trajinera es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1987, y no es precisamente por las trajineras. Es por algo mucho más profundo y mucho más antiguo que todo eso.

Primero, el contexto: ¿qué es realmente Xochimilco?

Lo que hoy conocemos como Xochimilco es lo que queda de un sistema lacustre que cubría gran parte del Valle de México antes de la llegada de los españoles. Las chinampas — esas islas artificiales flotantes que ves desde la trajinera — no son decorado turístico. Son una tecnología agrícola prehispánica de más de 2,000 años de antigüedad que sigue funcionando hoy.

Dicho de otra manera: cuando vas a Xochimilco estás literalmente flotando sobre uno de los sistemas agrícolas más antiguos y sofisticados de América. No está nada mal para un sábado por la mañana.

Lo que sí conoces — pero quizás no has aprovechado bien

Las trajineras. Sí, están en la lista. Pero hay una diferencia enorme entre ir un sábado por la noche con bocina y cerveza, y ir un domingo por la mañana temprano cuando los canales están tranquilos, la luz es increíble y puedes escuchar los pájaros. Son experiencias completamente distintas en el mismo lugar.

Si quieres la versión más chida de la trajinera, ve entre semana o muy temprano el fin de semana. Los embarcaderos principales son Nuevo Nativitas y Fernando Celada — ambos tienen precios regulados por el gobierno de la ciudad.

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Lo que probablemente no conoces

El Mercado de Xochimilco. A unos pasos del embarcadero principal, este mercado es uno de los más auténticos de la CDMX. Tlayudas, tamales de chícharo, atole de guayaba, nopales preparados de mil formas. Si vas en la mañana puedes desayunar increíble por menos de 100 pesos.

Las chinampas productivas. Algunas organizaciones locales ofrecen recorridos guiados por chinampas activas donde todavía se cultivan verduras y flores. Es una experiencia completamente diferente a la trajinera turística — aprendes cómo funciona el sistema, conoces a los chinamperos y entiendes por qué la UNESCO protege este lugar. Vale completamente la pena buscarlo.

El Jardín Botánico de Xochimilco. Menos conocido que el de CU pero igual de impresionante. Entrada gratuita, espacios enormes con especies nativas y una colección de plantas acuáticas que complementa perfectamente el contexto de los canales. Perfecto para ir después de la trajinera.

El Pueblo de San Gregorio Atlapulco. A unos minutos de los embarcaderos principales, este pueblo originario tiene una arquitectura, una iglesia y un ambiente completamente diferente al Xochimilco turístico. Poca gente lo visita y por eso tiene algo que los lugares masificados ya perdieron.

La Isla de las Muñecas. Para los que buscan algo entre lo extraño y lo fascinante — esta chinampa cubierta de muñecas colgadas en los árboles es uno de los lugares más peculiares de toda la CDMX. Tiene su historia, su leyenda y su atmósfera. No es para todos, pero si te late lo raro, es visita obligada.

Cómo llegar sin complicaciones

El Tren Ligero es la opción más práctica — sale del Metro Tasqueña (Línea 2) y llega directo a Xochimilco en unos 40 minutos. Sin tráfico, sin estacionamiento, sin dramas.

Si vas en coche, considera que los fines de semana la zona se congestiona bastante. Llegar antes de las 10:00 am marca la diferencia.

Tips para sacarle el máximo

Lleva efectivo. El mercado, los embarcaderos y la mayoría de los puestos no aceptan tarjeta.

Si vas a la trajinera, negocia el precio antes de subir. Las tarifas tienen un tope oficial pero algunos trajineros cobran de más a los que no preguntan.

Lleva bloqueador y sombrero. Los canales tienen poco shade y el sol pega directo, especialmente al mediodía.

Combina la trajinera con el mercado — desayuna primero, luego los canales. Así el paseo se siente completo y no llegas a la trajinera con hambre.

En resumen

Xochimilco tiene capas. Puede ser el plan ruidoso de cumpleaños que todos conocen, o puede ser una mañana tranquila flotando sobre una de las maravillas agrícolas más antiguas del continente. Tú eliges qué versión quieres vivir.

Lo que sí es seguro es que hay más de una razón para volver.

¿Cuál es tu rincón favorito de Xochimilco que la mayoría no conoce? Cuéntanos en los comentarios. 👇

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