Tour de cantinas en el Centro Histórico de CDMX: la ruta que tienes que hacer

Hay lugares en la Ciudad de México que no cambian. Que llevan décadas siendo exactamente lo mismo mientras la ciudad se transforma a su alrededor. Las cantinas en el Centro Histórico de CDMX son eso — un ancla en el tiempo, un lugar donde todavía puedes tomarte una copa a las 2 de la tarde sin que nadie te juzgue y donde la botana llega sola sin pedirla.

Si nunca has hecho un recorrido por las cantinas del Centro, estás debiendo uno de los planes más auténticamente chilangos que existen.

¿Qué hace especial a una cantina del Centro?

No es solo el alcohol. Es la atmósfera. Las cantinas tradicionales del Centro Histórico tienen algo que ningún bar moderno puede replicar: historia visible en cada rincón. Azulejos de talavera, barriles de madera, fotos amarillentas en las paredes, meseros que llevan más años ahí que muchos de sus clientes.

Y la botana. Siempre la botana. En las cantinas de ley, cada copa viene acompañada de algo para picar — chicharrón, tostadas, sopas, guisados. No es un extra, es parte del trato.

La ruta: las cantinas que no puedes saltarte

El Centro Histórico tiene decenas de cantinas, pero hay algunas que son visita obligada por su historia, su ambiente y lo que sirven.

La Ópera. La más famosa y con razón. Fundada en 1876, este lugar ha visto pasar a personajes que van desde Pancho Villa — dicen que el agujero en el techo es de su pistola — hasta figuras del arte y la política mexicana del siglo XX. El ambiente es de otro tiempo y la carta de cocteles está a la altura de la historia del lugar.
📍 Av. 5 de Mayo 10, Centro Histórico · Lunes a sábado 12:00 a 00:00, domingos hasta las 18:00 hrs

El Gallo de Oro. Tras el cierre de El Nivel, esta cantina lleva el título de la más antigua en operación continua desde 1874. Ha sido punto de encuentro de escritores, políticos y bohemios de todas las épocas. Su pata en salsa verde es legendaria y su barra es una de las más bonitas del Centro.
📍 Venustiano Carranza 35, Centro Histórico · Domingo a miércoles 13:00 a 02:00, jueves a sábado 13:00 a 03:00

La Faena. Una combinación entre cantina y museo taurino que tiene que verse para creerse. Azulejos elegantes, mesas de plástico, cuadros de corridas de toros en cada pared y cerveza de barril helada. Es de esas contradicciones perfectas que solo existen en la CDMX.
📍 Venustiano Carranza 49, Centro Histórico · Lunes a domingo 12:00 a 20:00 hrs

Salón España. Más de 100 años sirviendo tragos con una carta de tequilas que supera las 190 variedades. Las paredes tapizadas en imágenes taurinas y las constantes partidas de dominó le dan un ambiente que no encontrarás en ningún otro lado.
📍 Luis González Obregón 25, Centro Histórico · Lunes a sábado 11:00 a 00:00, domingo hasta las 18:30

Salón Tenampa. Técnicamente está en Plaza Garibaldi, no en el corazón del Centro, pero es imposible hacer este recorrido sin terminar ahí. Desde 1925, mariachis, tequila y las mejores historias de la ciudad se mezclan en este lugar que ha aparecido en más de 50 películas mexicanas.
📍 Plaza Garibaldi 12 · Domingo a miércoles 14:00 a 02:00, jueves a sábado 14:00 a 03:00

Te puede interesar: 11 experiencias inmersivas en la CDMX

Cómo hacer el recorrido sin morirte en el intento

La clave es el ritmo. No se trata de llegar a cada lugar y vaciar la copa de un jalón — se trata de sentarse, picar algo, observar el ambiente y moverse al siguiente cuando el cuerpo lo pida.

Lo ideal es empezar en La Ópera al mediodía, cuando el Centro está vivo pero todavía manejable. De ahí a El Gallo de Oro, después La Faena y Salón España para la tarde, y cerrar en Tenampa ya de noche con mariachi incluido.

Con ese orden tienes un recorrido de unas 5 horas que se siente como un viaje en el tiempo por la historia de la ciudad.

Tips antes de ir

Lleva efectivo. Muchas cantinas tradicionales no aceptan tarjeta o cobran comisión. Un billete de respaldo siempre ayuda.

Ve entre semana si puedes. Los fines de semana el Centro se llena de turistas y el ambiente de las cantinas cambia un poco. Entre martes y jueves encuentras a la clientela más habitual y el ambiente más auténtico.

Come algo antes de salir. La botana ayuda pero no es suficiente si vas con el estómago vacío desde el principio.

Y lo más importante: sin prisa. Las cantinas del Centro no son para llegar corriendo. Son para quedarse.

En resumen

Un tour por las cantinas del Centro Histórico es historia, gastronomía y cultura en un solo plan. Es entender que la CDMX tiene capas — y que algunas de las mejores están escondidas detrás de puertas de madera que llevan abiertas más de cien años.

La próxima vez que alguien te pregunte qué hacer en el Centro, ya sabes qué responder.

¿Tienes tu cantina favorita del Centro que no puede faltar en la lista? Cuéntanos en los comentarios. 👇

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *